26 marzo 2009

ANDRE WILLIAMS, THE BLACK GODFATHER


Nada menos que 72 años tiene el señor Williams y aquí está, en plena forma, dando conciertos y sacando grandes discos como el que grabó el año pasado junto a The Diplomats Of Solid Sound. Y es que en Aphrodisiac encontramos lo más característico de este músico: r&b, latin soul, algo de funk, todo con ese peculiar estilo suyo.

Resulta difícil resumir la trayectoria de Andre Wiliams porque lo cierto es que su vida da para varios libros. Nacido en Alabama, donde vivió hasta los 13 años, confiesa no haber notado racismo. Total, "si yo no te gusto, tú a mi tampoco, que te jodan". Lo peor de todo eran su padre, "un primitivo, un hombre santo" y su abuela. Eso significaba "siete días a la semana en la iglesia y nada de fumar y beber o de r&r en la radio". Posteriormente se trasladó a Chicago junto a su familia, para terminar en un colegio interno en el que tampoco consiguieron "enderezarle". Con el reformatorio como futuro más probable, decide enrolarse en la marina como tantos otros afroamericanos (pero él usando la partida de nacimiento de su hermano, ya que era menor de edad). Le destinan en el cuerpo de camareros de la armada, en el que también dura poco, "¿servir a los oficiales? Nada de eso, estoy harto de estos tíos blancos, de mamársela, de hacerles las camas y de limpiarles los zapatos. " Así es que le trasladan a un destructor por una breve temporada hasta que se dan cuenta de que se ha alistado con los papeles de su hermano. Pasa por un consejo de guerra, "con cinco almirantes, todos ellos unos grandes cabrones", que le condena a un año de prisión y le expulsa del ejército.

Sale antes de lo previsto y se dirige Detroit con un amigo suyo. Allí comienza a dedicarse a la música, combinando esta actividad con multitud de trabajos en los que dura poco hasta que es fichado por Fortune Records. Poco después pasa a la Motown de Berry Gordy en la que se dedica principalmente a escribir y producir canciones (para los Contours, Mary Wells, etc). Tampoco fue muy buena su relación con Gordy, por lo que acaba marchándose a la Chess donde, extrañamente, esta vez sí que encaja. En los 70, comienza a producir a Ike Turner con quien entabla una estrecha amistad que le lleva a un estilo de vida descontrolado y marcado por su adicción a la cocaína, llegando en algunos momentos a tener que mendigar para vivir.

Afortunadamente Andre Williams ha conseguido salir del tunel y volver a demostrar lo que es, un fuera de serie. Aquí está, The Black Godfather, con 72 años grabando discos y en los escenarios, y no se conserva así precisamente gracias a los zumos de alcachofa.


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André Williams - Jailbait

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